martes, 27 de marzo de 2012

AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD


Emmanuel Kant

(Königsberg, hoy Kaliningrado, actual Rusia, 1724-id., 1804) Filósofo alemán. Hijo de un modesto guarnicionero, fue educado en el pietismo. En 1740 ingresó en la Universidad de Königsberg como estudiante de teología y fue alumno de Martin Knutzen, quien lo introdujo en la filosofía racionalista de Leibniz y Wolff, y le imbuyó así mismo el interés por la ciencia natural, en particular, por la mecánica de Newton.
Su existencia transcurrió prácticamente por entero en su ciudad natal, de la que no llegó a alejarse más que un centenar de kilómetros cuando residió por unos meses en Arnsdorf como preceptor, actividad a la cual se dedicó para ganarse el sustento luego de la muerte de su padre, en 1746. Tras doctorarse en la Universidad de Königsberg a los treinta y un años, ejerció en ella la docencia y en 1770, después de fracasar dos veces en el intento de obtener una cátedra y de haber rechazado ofrecimientos de otras universidades, por último fue nombrado profesor ordinario de lógica y metafísica.
La vida que llevó ha pasado a la historia como paradigma de existencia metódica y rutinaria. Es conocida su costumbre de dar un paseo vespertino, a diario a la misma hora y con idéntico recorrido, hasta el punto de que llegó a convertirse en una especie de señal horaria para sus conciudadanos; se cuenta que la única excepción se produjo el día en que la lectura del Émile, de Rousseau, lo absorbió tanto como para hacerle olvidar su paseo, hecho que suscitó la alarma de sus conocidos.
En el pensamiento de Kant suele distinguirse un período inicial, denominado pre crítico, caracterizado por su apego a la metafísica racionalista de Wolff y su interés por la física de Newton. En 1770, tras la obtención de la cátedra, se abrió un lapso de diez años de silencio durante los que acometió la tarea de construir su nueva filosofía crítica, después de que el contacto con el empirismo escéptico de Hume le permitiera, según sus propias palabras, «despertar del sueño dogmático».
En 1781 se abrió el segundo período en la obra kantiana, al aparecer finalmente la Crítica de la razón pura, en la que trata de fundamentar el conocimiento humano y fijar así mismo sus límites; el giro copernicano que pretendía imprimir a la filosofía consistía en concebir el conocimiento como trascendental, es decir, estructurado a partir de una serie de principios a priori impuestos por el sujeto que permiten ordenar la experiencia procedente de los sentidos; resultado de la intervención del entendimiento humano son los fenómenos, mientras que la cosa en sí (el nóumeno) es por definición incognoscible.
Pregunta fundamental en su Crítica es la posibilidad de establecer juicios sintéticos (es decir, que añadan información, a diferencia de los analíticos) y a priori (con valor universal, no contingente), cuya posibilidad para las matemáticas y la física alcanzó a demostrar, pero no para la metafísica, pues ésta no aplica las estructuras trascendentales a la experiencia, de modo que sus conclusiones quedan sin fundamento; así, el filósofo puede demostrar a la vez la existencia y la no existencia de Dios, o de la libertad, con razones válidas por igual.
El sistema fue desarrollado por Kant en su Crítica de la razón práctica, donde establece la necesidad de un principio moral a priori, el llamado imperativo categórico, derivado de la razón humana en su vertiente práctica; en la moral, el hombre debe actuar como si fuese libre, aunque no sea posible demostrar teóricamente la existencia de esa libertad. El fundamento último de la moral procede de la tendencia humana hacia ella, y tiene su origen en el carácter a su vez nouménico del hombre.
Kant trató de unificar ambas "Críticas" con una tercera, la Crítica del juicio, que estudia el llamado goce estético y la finalidad en el campo de la naturaleza. Cuando en la posición de fin interviene el hombre, el juicio es estético; cuando el fin está en función de la naturaleza y su orden peculiar, el juicio es teleológico. En ambos casos cabe hablar de una desconocida raíz común, vinculada a la idea de libertad. A pesar de su carácter oscuro y hermético, los textos de Kant operaron una verdadera revolución en la filosofía posterior, cuyos efectos llegan hasta la actualidad.











AUTONOMIA DE LA VOLUNTAD
AUTORES Y APORTES
CONCEPTUELIZACION
CLASES DEFINIDAS
FUNDAMENTOS


Durkheim: La finalidad de la educación reside en la enseñanza de la moralidad que se divide en tres partes diferenciadas: el aprendizaje del espíritu de disciplina, el aprendizaje del apego a los grupos y el aprendizaje de la autonomía de la voluntad. Explica que la disciplina es útil no solamente para el interés de la cooperación regular, sino para el interés del propio individuo.

Kant: Pensó que cuando nos proponemos seguir las reclamaciones de nuestros deseos o apetitos nuestra conducta no es libre, pues su realización sólo es posible si nos plegamos a las exigencias que impone el mundo (y por tanto a algo exterior a la propia voluntad).

Kant distingue la voluntad santa y la voluntad humana:
 Voluntad santa es aquella que sólo puede ser determinada por la razón, nunca por la inclinación, como ocurre en Dios. Para esta voluntad la ley moral no tiene la forma de imperativos puesto que inevitablemente, dada su constitución, cumplirá la ley. 
 La voluntad humana puede ser determinada, además de por la razón, por la inclinación. Dado que  la inclinación puede movernos a realizar una acción contraria al deber, en nuestro caso la ley moral tiene la forma de imperativo (“debes hacer X”).
Kant consideró que nunca se puede estar absolutamente seguro de que nuestra conducta no haya estado motivada por un interés o por algún temor, y por ello concluyó que cuando nos parece seguir un imperativo categórico siempre es posible que el imperativo por el que nos regimos sea hipotético.



Kant explica en el siguiente texto la autonomía de la voluntad como la capacidad que tiene el sujeto para darse  leyes a sí mismo, y ello sin ningún interés, ni propio ni ajeno (lo que haría que sus imperativos fueran condicionados y no mandatos propiamente morales). Este concepto de ser racional como universalmente legislador le lleva a Kant al concepto de reino de los fines, y a la ley que exige no tratarse a sí mismo ni a otro ser racional únicamente como mero medio sino siempre al mismo tiempo como fin en sí mismo.




3. DEFINIR 5 PALABRAS CLAVES

1.    AUTONOMIA: encarna el problema de cómo se comporta el hombre ante sí mismo y la sociedad. Se ha estudiado tradicionalmente en Filosofía bajo el binomio libertad-responsabilidad, de manera que su opuesto sería el binomio determinismo-irresponsabilidad.

2.    VOLUNTAD: es la facultad de decidir y ordenar la propia conducta. Propiedad que se expresa de forma consciente en el ser humano y en otros animales para realizar algo con intención.

3.    LIBERTAD: es la capacidad que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad, a lo largo de su vida; por lo que es responsable de sus actos.

4.    FORMACION: Es un aprendizaje innovador y de mantenimiento, organizado y sistematizado a través de experiencias planificadas, para transformar los conocimientos, técnicas y actitudes de las personas.

5.     

4. PROBLEMATICE EL TEXTO DESDE LA REALIDAD VIVENCIADA EN EL AULA.
5. PUNTO DE VISTA.

miércoles, 7 de marzo de 2012

TALLER 2 ACCION COMUNICATIVA

Jürgen Habermas



(Düsseldorf, Alemania, 1929) Sociólogo y filósofo alemán. Principal representante de la "segunda generación" de la Escuela de Frankfurt, entre 1955 y 1959 trabajó en el Instituto de Investigación Social de la ciudad. Enseñó filosofía en Heidelberg y sociología en Frankfurt, y dirigió el Instituto Max Planck de Starnberg entre 1971 y 1980. En 1983 obtuvo la cátedra de Filosofía y Sociología en la Universidad de Frankfurt.

Habermas propone un modelo que permite analizar la sociedad como dos formas de racionalidad que están en juego simultáneamente: la racionalidad sustantiva del mundo de la vida y la racionalidad formal del sistema, pero donde el mundo de la vida representa una perspectiva interna como el punto de vista de los sujetos que actúan sobre la sociedad, mientras que el Sistema representa la perspectiva externa, como la estructura sistémica (la racionalidad técnica, burocratizada-weberiana, de las instituciones). Habermas en “Teoría de la Acción Comunicativa”, refiere que al elegir un determinado concepto sociológico de acción, nos comprometemos con determinadas presuposiciones ontológicas. De las relaciones con el mundo, que al elegir tal concepto, suponemos al actor, dependen a su vez los aspectos de la posible racionalidad de su acción. Determina “acciones” sólo a aquellas manifestaciones simbólicas en que el actor de la acción teleológica, la acción regulada por normas y la acción dramatúrgica entra en relación al menos con un mundo, pero siempre con el mundo objetivo. A la esfera del trabajo, contrapone el ámbito de la acción comunicativa, que define como "una interacción mediada por símbolos". Dicha acción tiene como núcleo fundamental las normas o reglas obligatorias de acción que definen formas recíprocas de conducta y han de ser entendidas y reconocidas intersubjetivamente. Este tipo de acción da lugar al marco institucional de la sociedad en contraposición a los sistemas de acción instrumental y estratégica.


Todos los libros y obras de Jurgen Habermas



Jurgen Habermas nació en Dusseldorf, Alemania, en 1929. Estudió en Gottinga y en Bonn, doctorándose con una tesis sobre Schelling y fue ayudante de Adorno desde 1956 a 1959 en el Instituto de Investigación Social de Francfort. Entre 1961 y 1964 ejerció como Profesor en Heidelberg, luego fue profesor titular de Sociología y de Filosofía en Francfort desde 1964 a 1971, y dirigió a partir de este último año el Instituto Max Planck de Starnberg. En 1983 regresa a Francfort. Realiza importantes trabajos empíricos sobre comunicación de masas y socialización política: considera al pragmatismo americano como una interesante propuesta para compensar las debilidades de la teoría marxista de la sociedad. Recientemente ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 2003.
Tomada en su conjunto, la obra de Jürgen Habermas resulta de difícil acceso. La variedad de los intereses y el rigor de sus planeamientos teóricos, junto con la continua referencia y aprovechamiento de investigaciones de áreas diversas, lo revelan como un pensador polémico. Su temática es tanto sociológica y filosófica como científica y política. Influido por Heidegger, Hegel y Lukács, se pone en contacto con los “temas de izquierda”. Lee a Marx, Benjamin, Marcuse, Horckheimer y Adorno. Espantado por el nazismo - quizá la expresión más dolorosa del proyecto moderno- se esfuerza desesperadamente por encontrar en el ámbito intersubjetivo de la comunicación la clave que permita reanudar ese proyecto, reinterpretarlo y realizarlo.
Por sus estudios en sociología entra en contacto con trabajos empíricos de comunicación de masas y sociología política, y con la obra de Durkheim, Weber y Parsons. En esa época escribe “Historia y crítica de la opinión pública” y “Teoría y praxis”, en un intento de proseguir el marxismo hegeliano y weberiano de los años 20. De forma simultánea se dedica a la filosofía del lenguaje y a la teoría analítica de la ciencia. Considera al pragmatismo americano como una interesante propuesta para compensar las debilidades de la teoría marxista de la sociedad. Todo ello lo conducirá a la idea de una pragmática universal desarrollada ampliadamente en su Teoría de la acción comunicativa.

Martin Heidegger


(Messkirch, Alemania, 1889-Todtnauhaberg, actual Alemania, 1976) Filósofo alemán. Discípulo de Husserl, su indiscutible preminencia dentro de la filosofía continental se ha visto marcada siempre por la polémica, sobre todo la de su adhesión al régimen nacionalsocialista, manifestada en el discurso que pronunció en la toma de posesión de la cátedra en la Universidad de Friburgo (1933). La renuncia a la cátedra, muy poco después de ocuparla, no evitó que en 1945 fuera destituido como docente en Friburgo, tras la ocupación de Alemania por los aliados.

Heidegger empieza sus Aportes a la filosofía señalando la prospectiva de su pensar, es decir, la dirección hacia dónde ve su proyecto del otro pensar, nombrado así significativamente por ser el tránsito de la metafísica al pensar según la historia del ser. Recupera la pregunta por la verdad del ser, cuidando la distancia con el ser para que éste no sea tomado como fundamento del ente, sino como fundación: evento; que nos refiere al título esencial de la obra Acerca del evento.

Todos los libros y obras de Martin Heidegger

1989 (2003) 
1985 (2002) 
1982 (2005) 
1981 (1999) 
1976 (2000) 
1969 (1999) 
1959 (2000) 
1959 (2002) 
1956 (2004) 
1954 (2005) 
1950 (1998) 
1939 (2005)
1929 (2003) 
1927 




TALLER
1.    ¿Qué entiende por acción comunicativa?

Interacción mediada por símbolos,  tiene como núcleo fundamental las normas o reglas obligatorias de acción que definen formas recíprocas de conducta y han de ser entendidas y reconocidas intersubjetivamente. Este tipo de acción da lugar al marco institucional de la sociedad en contraposición a los sistemas de acción instrumental y estratégica.

2.    Porque se habla de ética en la comunicación?

Porque la ética de la comunicación tiene que partir del diálogo, de la aceptación de la libertad de otros, sin universales absolutos. El imperativo categórico actual debería de esa ética es: sé libre.

3.    Autores, representantes y aportes de la acción comunicativa

 AUTORES Y REPRESENTANTES DE LA ACCIÓN  COMUNICATIVA


“Hoy la problemática general de la conciencia ha sido sustituida por la problemática del lenguaje; la crítica trascendental del lenguaje releva a la de la conciencia”. Habermas.


"La universalidad de nuestros juicios, en la que Kant hace tanto hincapié, es una universalidad que proviene del hecho de que tomamos la actitud de toda la comunidad, de todos los seres racionales. "Kohl erg

"Toda norma válida ha de satisfacer a la condición de que las consecuencias y efectos laterales que del seguimiento general de la norma previsiblemente se sigan para la satisfacción de los intereses de cada uno, puedan ser aceptados sin coacción por todos los afectados."  Bubner


4.    Palabras claves definidas

ÉTICA: Según una corriente “clásica”, la ética tiene como objeto los actos que el ser humano realiza de modo consciente y libre (es decir, aquellos actos sobre los que ejerce de algún modo un control racional). No se limita sólo a ver cómo se realizan esos actos, sino que busca emitir un juicio sobre estos, que permite determinar si un acto ha sido éticamente bueno o éticamente malo. Ello implica establecer una distinción entre lo que sea bueno y lo que sea malo desde el punto de vista ético, y si el bien y el mal éticos coinciden o no con lo que serían el bien y el mal en sí.

COMUNICACIÓN: La comunicación es el proceso mediante el cual se puede transmitir información de una entidad a otra. Desde un punto de vista técnico se entiende por comunicación el hecho que un determinado mensaje originado en el punto A llegue a otro punto determinado B, distante del anterior en el espacio o en el tiempo. La comunicación implica la transmisión de una determinada información. 
ACCIÓN COMUNICATIVA: Siguiendo a Humboldt, que establecía al lenguaje como configurador del pensamiento, Habermas opina que no hay mente, ni actividad intelectual sin un lenguaje previo. Si todo ser humano nació en una comunidad lingüística, el lenguaje es, paradójicamente, anterior al hombre, todo el que quiso decir algo ya tuvo que suponerlo. Habermas admite esta independencia del lenguaje y elabora su teoría filosófica a partir de lo que él llama los universales del habla: aquellos supuestos que debe considerar cualquier hablante antes de emitir palabra, porque son “mandatos” del lenguaje.

5. APORTE PERSONAL  Y PUNTO DE VISTA DE L0 LEÍDO SOBRE ACCIÓN COMUNICATIVA 

·                     la ética de la comunicación tiene que partir del diálogo, de la aceptación de la libertad de otros, sin universales absolutos. El imperativo categórico actual debería de esa ética es: sé libre. En el momento actual, la ética de la comunicación tiene que tomar distancia crítica con respecto a la agenda comunicativa de la sociedad y de la política.
·                      Nuestro mundo, dice, no puede contentarse con normas locales restringidas a un espacio determinado. La humanidad, y la comunicación es en buena parte responsable de ello, ha salido de las restricciones de los territorios concretos para enfrentarse a problemas y cuestiones que afectan a todos. De aquí que sea necesario llegar a acuerdos –débiles o profundos- sobre ciertas reglas compartidas De aquí, también, que sea inevitable incluir las perspectivas del otro -de los demás-  a la hora de resolver los grandes problemas que nos afectan: el medio ambiente, la pobreza, la libertad de todos. En consecuencia, sólo el diálogo entre diversos asegurará una auténtica reflexión crítica en torno a cuestiones éticas. Incluso, a la hora de marcar la agenda de los temas de debate esta interculturalidad es necesaria. A un alemán o a un inglés, por ejemplo, pueden preocuparle mucho los temas de la privacidad o de la autoría en relación a los nuevos medios de comunicación, pero en África, por ejemplo, de estos temas ni se habla, allí la preocupación principal puede ser, pongamos por caso, la necesidad de disponer de agua, o la de satisfacer las necesidades de salud básica… La reflexión ética no puede estar al margen de esta diversidad de perspectivas y necesidades.

1924 (1999)